Nitrógeno

Mantiene mejor la presión de los neumáticos ya que el nitrógeno emigra a través de un neumático 3 a 4 veces más lento que el oxígeno.

 

Llantas frías en servicio; el nitrógeno es un gas fuerte y dispersa el calor mientras que el oxígeno retiene calor.

 

Menor consumo de combustible; las presiónes estables mejoran la resistencia al rodar y reducen el riesgo de rodar con llantas bajas.

 

Extiende la vida de la llanta porque con llantas frías en servicio se mantienen las presiones estables por lo que la vida de la llanta se extiende significativamente.

 

Se elimina la oxidación; al utilizar nitrógeno no existe posibilidad de oxidación en los innerliners, cinturones (breakers), lonas, válvulas ni aros.

 

Aprovechar mejorar el reencauche; con la eliminación de oxidación no existe ninguna pérdida de flexibilidad en la carcasa.

 

Confiabilidad en las carreteras porque las fallas en las llantas disminiyen en un 80%, reduciendo así el costo de operación que implica parar su vehículo.